domingo, 1 de abril de 2012

Cerco al torturador

Bush perseguido por la justicia internacional

El ex presidente estadounidense George W. Bush no podrá viajar a ninguno de los 147 países que han ratificado la Convención contra la Tortura de la ONU sin arriesgar su libertad. Contra él pesan varias denuncias por el uso de la tortura en la cárcel de Abu Graib en Irak, en los centros clandestinos de la CIA y en el campo de prisioneros de Guantánamo.

Hace unas semanas el ex mandatario estadounidense canceló un viaje a Suiza porque allí le esperaba una denuncia por las  torturas cometidas durante su etapa de gobierno. Antes ya había cancelado un viaje a Londres. En ambos casos Bush, aconsejado por sus abogados, decidió no correr riesgos y alegó que no fue por motivos de seguridad.

El Centro para los Derechos Constitucionales de EEUU, su homólogo en Alemania y la Federación Internacional para los Derechos Humanos de París han publicado un documento legal en el que acusan a Bush de torturas cometidas en la base de Guantánamo. Según  las tres organizaciones sobran las pruebas. Están los informes de la ONU, del gobierno de Estados Unidos, de la Cruz Roja así como testimonios de víctimas de estas torturas. También el propio Bush confesó en sus memorias que autorizó personalmente el uso de la asfixia simulada.

El documento elaborado por los tres prestigiosos centros cita la autorización del ex presidente a la CIA para capturar y retener a presuntos terroristas en centros de detención secretos, en los que se sometía a los prisioneros a técnicas de “interrogatorio reforzadas”. Entre estas técnicas se encuentran la asfixia simulada, las posturas estresantes, la privación del sueño o la manipulación de los alimentos y la temperatura. Este documento legal será utilizado como base para futuras demandas contra Bush y se ajustará su contenido en virtud de las características legales del país donde se presente.

“La asfixia simulada es tortura, y Bush admitió, sin mostrar ningún remordimiento, que había aprobado su uso”, manifestó Katherine Gallagher, del Centro para los Derechos Constitucionales de EEUU. Según las demandas contra Bush, este tiene responsabilidad individual e intelectual por haber ordenado los actos de sus subordinados, y por no condenar ni prevenir las violaciones cometidas por los soldados a su cargo.

Fuente: alambre.info
En 2002, el todavía presidente George W. Bush determinó que las Convenciones contra la Tortura aprobadas en el seno de la ONU no eran aplicables a los combatientes enemigos. De esta forma negó todos los derechos aplicables a los prisioneros de guerra. Así intentó ampararse legalmente y evitar esta oleada de demandas. Sin embargo, “el alcance de la Convención contra la Tortura es amplio, este caso está preparado y lo esperará en cualquier parte. Los torturadores, aunque sean ex presidentes de EEUU tienen que ser procesados”, declaró Katherine Gallagher.

Amnistía Internacional ha publicado un informe en el que afirma que por Guantánamo han pasado más de 800 detenidos, la mayoría sin cargos. Al menos 12 eran menores de edad cuando fueron trasladados a la prisión. Se tienen informes de cuatro suicidios  y de decenas de intentos por el nefasto trato que reciben los prisioneros a cargo de los soldados estadounidenses. Jumah al Dossari se convirtió en uno de los primeros detenidos trasladados a Guantánamo. Al Dossari asegura que se les prohibía rezar,  les metían serpientes y escorpiones en la celda y recibían insultos e incluso les drogaban. Al Dossari también narra el hecho de un compañero de prisión a quien los soldados estadounidenses golpearon en el hospital  hasta el punto de romperle la columna vertebral y dejarle hemipléjico.

Fuente: bitacoradeunnicaraguense...
Amnistía Internacional ha declarado que “dado que la Administración de EEUU ha desoído sus repetidos llamamientos para que se investigue a Bush, la comunidad internacional debe tomar cartas en el asunto”. El comportamiento de EEUU socava el respeto de los derechos humanos en el país y la credibilidad de su voz a la hora de promover los derechos humanos en el extranjero.

Bush se saltó las leyes internacionales e hizo arquitectura jurídica para intentar protegerse ante los posibles procesos judiciales en su contra. Nada de esto le servirá para librarse de la justicia internacional. Negó derechos a personas detenidas ilegalmente y las torturó para arrancarles confesiones.  Son muchas los indicios que existen contra el ex presidente.  Es hora de perseguir la impunidad y hacer justicia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Translate