Ficha técnica:
Título
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El gran carnaval (Ace in the
hole)
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Nacionalidad
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Estados Unidos
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Año de producción
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1951
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Director
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Billy Wilder
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Guionistas
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Billy Wilder, Lesser Samuels y Walter
Newman.
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Director de
fotografía
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Charles
Lang
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Música
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Hugo
Friedhofer
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Productora
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Paramount
Pictures
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Distribuidora
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Paramount
Pictures
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Interpretación
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Kirk Douglas (Charles Tatum), Jan Sterling
(Loraine Minosa), Bob Arthur (Herbei Cook), Richard Benedict (Leo Minosa), Ray
Ted (Sheriff Gus Kretzer)
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Géreno
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Drama-periodismo
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Duración
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111
minutos
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Fecha
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1951
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| Fuente: uhu.es |
Una historia de la voraz corrupción
humana
El gran
carnaval es una feroz crítica al periodismo amarillista
Periodismo sensacionalista, codicia humana y corrupción son
algunos de los temas sobre los que trata la película El gran carnaval (Ace in the hole, en su título original).
Todo comienza cuando el trotamundos Charles Tatum, interpretado magistralmente
por Kirk Douglas, entra en la redacción de un pequeño periódico de Albuquerque
(EEUU). Su idea es trabajar un tiempo en aquel recóndito lugar hasta que
aparezca alguna noticia que le permita subir puestos y volver a la cima del
periodismo.
Cuando Tatum lleva ya un año trabajando para el periódico, el
director de este le manda junto al fotógrafo a cubrir una noticia que a priori
parece de escaso interés. Se trata de la caza de la serpiente. Sin embargo, una
casualidad hace que tanto Tatum como su joven acompañante tropiecen con un hecho
que se convierte en la piedra angular del filme. Un buscador de antigüedades
indias ha quedado atrapado en el interior de una
montaña.
“Yo no he ido a ninguna escuela pero sé qué noticias interesan;
las malas noticias venden mejor porque una buena noticia no es noticia”, dice
Tatum en la película. Y esta cita es importante porque sintetiza la esencia del
comportamiento de este trotamundos convertido en un sucedáneo de periodista.
Cumpliendo con su máxima Charles Tatum se va a hacer con el control del suceso.
Miente, manipula y exagera con el objetivo de sacar de este desgraciado
acontecimiento una noticia que le permita volver a la cúspide del periodismo, de
la que cayó por sus problemas con el alcohol y, sobre todo, por su afición a
inventar y fabricar las noticias.
En torno al sepultado Leo
Minosa, interpretado por Richard Benedict , Tatum va a organizar un verdadero
circo mediático del que gran parte de los personajes se van a beneficiar. “He
esperado mucho tiempo para batear, por fin ha llegado una buena pelota y la voy
a mandar fuera del campo”, con esta metáfora define Tatum su comportamiento. Y
continúa diciendo: “lo mío no es contar verdaderas historias, yo cuento cosas
que llegan a las entrañas”. Y viendo la película se podría decir que lo
consiguió. Una vez que toma el control de la situación se encarga de prolongar
en el tiempo el rescate del sepultado. Pero también consigue monopolizar la
información sobre el suceso.
La
corrupción humana es el principal vicio de la sociedad que intenta criticar el
director, Billy Wilder. Tatum consigue corromper a casi todos los personajes que
aparecen en el largometraje. A la mujer del sepultado,
Loraine
Minosa, interpretada por Jan Sterling, la consigue convencer porque el circo
mediático reporta cuantiosos beneficios a su negocio. Al Sheriff del condado Gus
Kretzer, interpretado por Ray Ted, le ofrece la reelección. Al fotógrafo (un
periodista ético y profesional hasta ese momento) le ofrece acompañarle en su
viaje al éxito. Toda esta corrupción está personificada en figuras muy
importantes en la película. Gran parte del diálogo y de la acción del filme
están protagonizados por estos personajes corruptos y egoístas. De esta forma,
Billy Wilder consigue ahondar en su crítica a la sociedad y al mal
periodismo.
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| Fuente: zentolos.com |
El espectador, al ver a tantos personajes “malos” no se va a
sentir identificado con ninguno de ellos. En El gran carnaval sólo hay dos
personajes que pueden despertar cierta simpatía en el espectador, en tanto que
personas que conservan su moralidad y a quienes realmente les preocupa lo
importante del suceso: rescatar al sepultado. Estos dos personajes “buenos” son
los padres de Leo Minosa (el sepultado); son personajes que pasan casi de
puntillas por la trama argumental de la película. La madre de Minosa aparece en
pantalla rezando siempre y el padre manifiesta en repetidas ocasiones su
verdadera preocupación por el estado de su hijo. Estos dos personajes, de una
gran humildad, representan la bondad y la humanidad; en claro contraste con el
egoísmo del resto de personajes.
Con un guión sobresaliente y una caracterización de personajes
verdaderamente buena, Billy Wilder se mete al buen entendedor de cine en el
bolsillo. Sin embargo, la corrupción y codicia que denuncia en El gran carnaval
están tan extendidas por la sociedad que el público medio o “amateur” de cine
puede sentirse atacado y por ello, es posible que no le guste el resultado. Esto
pasó en el estreno de la película en 1951, donde la sociedad norteamericana del
momento se vio reflejada en la historia que contaba Wilder y criticó duramente
el filme que fue un gran fracaso en cuanto al número de espectadores. Y es que a
nadie le gusta verse reflejado como “el malo de la
película”.
Desde el estreno de El gran carnaval hace sesenta años el cine, y
las técnicas de reproducción cinematográficas han avanzado de la mano de la
tecnología. Por esto, una película rodada en blanco y negro y donde las escenas
cargadas de efectos especiales no existen, puede que aburra al espectador
acostumbrado a un cine basado en el espectáculo y en la acción
constante.
El gran carnaval es cine
clásico, cuenta una historia con la que critica el comportamiento de la
sociedad. Es una enérgica condena al amarillismo, la manipulación, la
tergiversación de la realidad, las ansias de protagonismo y poder, la codicia,
la traición y la corrupción. Y todo esto lo hace en poco menos de dos horas.
Hasta que todo termina, la prolongación de la situación del sepultado ha ido
demasiado lejos.
La película termina con un extraordinario plano general en el que
se ve a la masa congregada al calor del morbo yéndose mientras que Tatum grita
“marchaos a casa todos, el circo ha terminado”.


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